Mujeres sujetas de derechos

Debemos reconocer que, históricamente, las mujeres hemos sido discriminadas debido a los imaginarios sociales patriarcales y machistas que se han transmitido durante generaciones. Es importante que tengamos en cuenta que una mujer empoderada es menor vulnerable, por eso la Administración viene implementando estrategias que le apuntan al empoderamiento femenino.

La igualdad de género, además de ser un derecho, es la mejor forma que existe para afrontar algunos de los desafíos más urgentes de nuestro tiempo. Estamos hablando de aspectos como la crisis económica, las barreras de acceso, el cambio climático y la violencia contra las mujeres.  La discriminación de género, que nos sigue minimizando, es también un obstáculo para el desarrollo económico de nuestra ciudad.

Garantizar el respeto de los derechos de las niñas y las mujeres es la única vía para lograr la inclusión, obtener justicia y conseguir economías que beneficien a todas las personas. Debemos avanzar en la desmitificación de lo que socialmente está arraigado y es aceptado como natural.

La asignación cultural de roles específicos y diferenciados de mujeres y hombres produce también una valoración social distinta a las contribuciones que hacen unas y otros a la sociedad. En nuestra cultura, las mujeres aún somos educadas para que asumamos el trabajo doméstico y el cuidado como tareas tradicionales.

Por su parte, los varones todavía son educados para ser los proveedores principales en el hogar, competir en el mercado laboral y desarrollarse como individuos en el mundo productivo. Esa división también produce una subvaloración del aporte del trabajo femenino.

Por esta razón, es común escuchar que las mujeres que se dedican al cuidado de su familia no trabajan, sino que “están en la casa”. Esta forma de pensar ha llevado a la invisibilidad de las labores de cuidado y a una desprotección de las mujeres que trabajan en sus hogares.

Así las cosas,  invitamos a la ciudadanía para que identifique y reconozca si un mito, frente a la igualdad de género, ha hecho parte de su historia de vida y cómo se evidencia en sus relaciones cotidianas. Sobretodo, la invitación es actuar para cambiar y construir una sociedad igualitaria.

*Por Liliana Gómez Bonilla, asesora del Programa Mujer de la Secretaría de Desarrollo Social Comunitario